No se trata de inventar conexiones donde no las hay. Pero, una de las leyes principales que rigen en el universo es, sin duda, la de la interrelación entre los diversos fenómenos, sea de manera directa o indirecta y esta concatenación existe, aunque las más de las veces pase desapercibida a nuestros sentidos.

Y es importante señalarlo porque está tan revuelto todo en la actualidad, el mundo está tan convulsionado y vivimos tiempos tan caóticos, que aparentemente pareciera imposible explicarse tal diversidad de hechos tan disímbolos y contradictorios entre sí, tales como el exterminio de seres inocentes, incluidos niños, mujeres, ancianos y familias enteras totalmente indefensas y desprovistas a la fuerza de todo cuanto es necesario para la subsistencia, llevado a cabo por el Estado de Israel; triunfos electorales de ultraderechistas y pro nazis en algunos países con terrible pobreza para sus mayorías, golpes de Estado en varios países, la guerra del imperialismo occidental contra Rusia, cabeza visible del mundo multipolar basado en la cooperación y desarrollo compartido de los pueblos, que fue llevada hasta sus fronteras mediante la utilización del territorio ucraniano; guerras arancelarias y sanciones económicas buscando ahogar las economías de los países que ya no se dejan expoliar tan sumisamente, o las duras amenazas de invasión a la patria de Bolívar el libertador sobre el que ya otro gran prócer y patriota de este continente aleccionara que todo los americanos deberíamos querer como a un padre con sobradas razones y sobre la cual se ciernen terribles amenazas, que con la reciente declaración norteamericana queda claro hasta para los más ciegos y recalcitrantes partidarios del capitalismo rapaz y depredador en su fase de los grandes monopolios y cuyo Estado imperialista los representa en el mundo para poder seguir acrecentando sus capitales, es por el petróleo y nada más que por el petróleo. Así como volver a hacer de América territorio exclusivo como el antiguo coto de caza feudal sólo para los norteamericanos anglosajones.
A los mexicanos debe alertarnos y mucho el argumento gringo falaz y chapucero que alega “devolución” de recursos petroleros porque fueron “víctimas” de expropiación nacionalista en el siglo pasado cuando explotaban impúdicamente el petróleo venezolano sólo en su provecho, igual que la realizada en nuestro país, basada en derecho, por el general Lázaro Cárdenas del Río; algo así como decir que por hacerte un pozo en tu casa el agua que mana es mía porque hice el pozo y no tuya aunque esté dentro de tu propiedad. Y cualquier chico rato intentarán aplicarnos la misma medida por la cual tendríamos que fajarnos los pantalones, a querer o no. Las acciones norteamericanas no sólo contravienen las normas del derecho internacional, además violan y socaban el orden imperante entre las naciones del mundo, que según la teoría del Estado moderno de uso corriente, tiene por elementos fundamentales la soberanía, principio que establece que no hay ningún poder por encima del Estado soberano y el de territorio, espacio territorial sobre el cual se ejerce su soberanía. De tal modo que sin soberanía no hay territorio ni Estado nacional. Es pues, simple y sencillamente un atentado contra las naciones del mundo porque socaba su organización como tal que obedece un determinado grado de desarrollo social.

Por otro lado, estamos próximos a la navidad, que además de las festividades con carácter religioso, se asocia la época decembrina con los buenos deseos de cercanía familiar, paz y prosperidad para los tiempos venideros al hacerse presente al fin de un ciclo temporal, asociado además con algunas prestaciones económicas, así como días de asueto en algunas actividades laborales. Si bien es cierto que a pesar de los fríos se prestan para la reflexión y el análisis, para los balances generales y particulares del quehacer y la vida de las personas, y de la sociedad en general, me parece oportuno, señalar un aspecto, a mi parecer útil sobre el asunto del salario en nuestro país.
La economía política, ciencia que recibe ese nombre a partir del Siglo XVII y que tiene por objeto de estudio el valor, y junto con él el plusvalor o plusvalía, fenómeno nuevo que aparece debido y junto a la evolución de los simples productos del trabajo a mercancías propiamente dichas, su intercambio, la aparición del dinero como forma del valor, el mercado mundial a partir de la circunnavegación, etc., llegado el punto, develó el misterio que envolvía al salario. En su obra El Capital, Carlos Marx, caracterizado como el Prometeo de Tréveris por haber hecho luz y entregado el fuego del saber científico a los hombres, señaló que el salario cubre el monto en dinero del valor de la fuerza de trabajo y en cierta medida se comporta como el precio, que es el valor de las mercancías expresado en dinero, que lo es por fuerza pero de manera general, pero el salario refleja el valor de una mercancía especial que al ser utilizada crea más valor del que cuesta producirla, se paga no al momento sino de manera diferida, etc., y tras un detallado y pormenorizado análisis científico de lo más riguroso aclara.
Pues bien, hubo aumento al salario mínimo en el país, lo cual es bueno, relativamente hablando, es decir, con relación a que un aumento en éste es mejor que un no aumento. Pero hasta ahí nada más. Claro que sería peor que sigan aumentando los precios y el salario permanezca, pero sí de todas maneras el aumento de los precios es mayor que el crecimiento del salario, pues ya no es tan bueno, si además el salario mínimo sólo lo tienen algunos mexicanos, sólo a ellos los beneficiará; Y esto es muy importante, porque se evidencia lo falso de los argumentos de los gobiernos y los patrones: el salario nunca ha estado indexado a la inflación, esto es, el aumento del salario nunca ha hecho necesario el aumento de precios, como se alega constantemente, porque en términos de tiempo de trabajo o jornada laboral, el trabajador repone lo que le pagan de salario en los primeros cinco minutos, o menos, de su jornada, el resto es trabajo excedente o gratuito entregado al patrón, y si bien es cierto que al crecer el trabajo necesario se reduce el excedente en la misma proporción, se afectaría la ganancia pero no aumentaría el coste de producción de la mercancía. Pero hasta ahora se reconoce que no habrá necesariamente inflación porque a nivel mundial el capital finge aflojar la cuerda alrededor del cuello de los trabajadores y pretende endulzarle el oído a las masas trabajadoras para bajarle dos rayitas a la presión social, porque el horno no está para bollos con tantos impuestos para el rearme, con una brutal desigualdad en los ingresos, con la mala calidad de la salud y todos los servicios públicos, etc., o sea que el aumento al salario mínimo en México no es casual ni gratuito, todo está concatenado. Es el reflejo del capitalismo en crisis de la que ya no haya la salida a pesar de que la inmensa mayoría de premios nobel de economía son gringos, y todos son occidentales. Por eso los trabajadores, debemos reflexionar, conectar en el pensamiento los fenómenos que en la realidad están conectados, para saber la verdad, y para darnos una idea clara de cuál es el papel que debemos asumir, para así, tomar la decisión pertinente y segura de abrazar fielmente la causa del desarrollo histórico progresista y de formar la verdadera y auténtica organización del pueblo trabajador, que es la palanca material con que cuentan las sociedades para poder transformar la realidad en la que viven.
Por eso reciban los mejores deseos todos en estas fiestas decembrinas y en los tiempos venideros, el deseo de fomentar la cultura, la conciencia transformadora de raíz, y de la convicción profunda de la lucha organizada, como herramienta insustituible para el progreso de nuestra sociedad.
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