Recientemente hubo manifestaciones y bloqueos de transportistas de la Asociación Nacional de Transportistas (Antac), y de productores del Frente Nacional por el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM). Señalaron falta de interés del gobierno de atender e incluso, intentos de reprimirlos, por ello, anunciaron que continuarán su lucha y boicotearán el mundial de futbol a realizarse en junio y julio.
El Estado mexicano, sujeto al sistema capitalista mundial, permite que se arruine a los pequeños y medianos productores porque el hambre incesante de ganancias exige la desaparición de sus competidores.
El panorama se complicará para ellos con la renegociación del tratado comercial con Estados Unidos, pues aumentarán las ventajas económicas para las empresas estadounidenses en nuestro mercado.
Además, se aprecia una disminución de la intensidad de las manifestaciones y de los participantes, reduciendo así la posibilidad de lograr sus objetivos ya de por sí, difíciles: precio de garantía de 7 mil 200 pesos por tonelada de maíz blanco, que los granos básicos salgan del T-MEC y seguridad en carretera para transportistas.
Esto es así, porque combaten contra los monopolios agrícolas que se imponen sobre el Estado mexicano el cual, sujeto al sistema capitalista mundial, permite que se arruine a los pequeños y medianos productores porque el hambre incesante de crecimiento y, por tanto, de ganancias de este, exige la desaparición de sus competidores.

En cuanto al transporte de carga, los pulpos nacionales y extranjeros pueden asegurar o proteger sus unidades, mientras los propietarios independientes son víctimas de las extorsiones y delitos alentados y permitidos por los poderes económicos cuya mejor aliada es la corrupción, es decir, también acá es una batalla entre el gran capital y los llamados “hombre camión”.
Pero este proceso que desaparece paulatinamente a los pequeños productores, no es privativo de México, Joe Maxwell director de Family Farm Action, una asociación que busca proteger las granjas familiares y las comunidades rurales de Estados Unidos de los monopolios agroindustriales multinacionales, señala varios efectos del crecimiento de los monopolios, de entre ellos, que en ese país desaparecen sesenta empresas familiares cada día.
Pugnar por la autosuficiencia alimentaria no está en interés del capitalismo mexicano ni de ningún país que tenga este modo de producción. Podemos inferir pues, que las demandas de estos sectores que están siendo devorados por el gran capital sufrirán cada vez más los embates de sus competidores.

Por ello, la lucha debe ser por cambiar el modelo económico mexicano, pero para que eso sea posible debe ser una lucha organizada de mayor envergadura, que incluya a todos los sectores afectados por la explotación del sistema económico, que deberán formar una gran fuerza social que ponga a otra clase política en el poder, una más comprometida con todas las clases sociales maltratadas.
Ejemplos hay de que es posible que los pequeños productores sobrevivan al desarrollo, pero estos ejemplos no ocurren en el capitalismo, sino en sociedades más avanzadas e igualitarias como la China.
En un documento denominado Los Pequeños Agricultores en la China Frente a los Procesos de Modernización y Globalización de Jikun Huang, Xiaobing Wang y Huanguang Qiu, se aprecia que el exitoso crecimiento del sector agrícola se sostiene sobre el abrumador dominio de alrededor de doscientos millones de pequeñas propiedades, responsables de la mayor parte de la producción de cultivos agrícolas.
Se trata entonces de instaurar un modelo económico más igualitario. Para ello, hay que organizar a los trabajadores explotados y concientizarlos acerca de la necesidad de hacer un cambio en este sentido. Los antorchistas ponemos nuestro modesto esfuerzo en ello y esperamos que se animen a conocernos.
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