Arranco esta colaboración deseando que tengan un extraordinario inicio de año, que quienes pudieron disfrutar de días de asueto hayan sido una oportunidad para hacer un balance sobre aciertos y errores del año pasado y se conviertan en una oportunidad para arrancar un nuevo ciclo con determinación y entusiasmo para alcanzar las metas.

A mis compañeros antorchistas, deseo que sigamos cada vez más hermanados y luchemos con fe inquebrantable en nuestro objetivo de construir una patria más justa.
Desarrollemos el trabajo deportivo y cultural en todos los sectores; ante la ausencia de solución a demandas, impulsemos el desarrollo de la actividad física y artística para elevar espiritualmente al individuo.
Dicho lo anterior, considero necesario fijar algunas metas a corto plazo, en las que, si así lo consideran conveniente, deberemos abocarnos a la brevedad:
Nuestra meta es compleja, toda vez que aspiramos a una sociedad más equilibrada que contraviene los intereses de los poseedores de la riqueza en nuestra patria. Por ello, es fundamental el estudio profundo y metódico del marxismo, a efecto de entender las causas más profundas de la desigualdad y tener la convicción para una lucha de largo plazo. En suma, una de nuestras tareas centrales, o quizá la más importante, es el estudio sistemático.
La lucha por demandas materiales debe acentuarse. La administración estatal entra en su fase final y los municipios corren por su segundo año de gobierno; por ende, se ha adquirido experiencia en la administración y es posible atender los problemas sociales. Debemos presentar los pliegos petitorios y pedir solución a la brevedad; por tanto, vamos a dar la lucha sin dudarlo.
Debemos intensificar nuestro trabajo entre la juventud; en escuelas, colonias y comunidades, vamos a convocar a las nuevas generaciones a sumarse a un proyecto tan trascendental como el nuestro.
Desarrollemos el trabajo deportivo y cultural en todos los sectores; ante la ausencia de solución a las demandas, impulsemos el desarrollo de la actividad física y artística para elevar espiritualmente al individuo.
Intensifiquemos por todas las vías: redes sociales, volantes, pintas y, de ser posible, en espectaculares, para dar a conocer nuestra labor organizativa e ideales; que en todos los rincones se sepa de nuestra labor permanente.
Fortalezcamos los lazos de fraternidad y, cada vez que tengamos oportunidad, reunámonos para hacer el recuento de nuestros logros o fijar nuevas metas.

Estas son algunas de las metas a corto plazo de las que debemos ocuparnos en 2026; consolidar el antorchismo, arraigarlo en el corazón y en la voluntad de cada integrante, es una tarea urgente ante los acontecimientos actuales, que apremian a una organización vigorosa, cuantitativa y cualitativamente, para que tome en sus manos la conducción de la patria y haga frente a los retos actuales que demandan unidad y firmeza de ideales ante peligros que acechan desde el exterior.
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