MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

CRÓNICA | Xalapeños, entre el lodo y las aguas negras

image

• Más de 3 mil habitantes enfrentan inundaciones por 730 fosas sépticas saturadas durante las lluvias

El olor se percibe antes de llegar. Es un aroma penetrante que se mezcla con la humedad de la tierra y que los habitantes de la colonia 6 de junio han aprendido a reconocer como parte de su vida cotidiana. 

Cuando llegan las lluvias, el agua no sólo baja de los cerros ni cae del cielo: también emerge de las fosas sépticas saturadas y se abre paso por calles, patios y viviendas.

Las precipitaciones sólo vuelven visible una realidad que enfrentan desde hace más de una década: la de vivir entre aguas negras mientras esperan una solución de los gobiernos que les permita habitar sus hogares con seguridad y dignidad.

En esta zona de la Reserva Territorial de El Tronconal, al oriente de Xalapa, las lluvias significan algo más que paraguas y charcos. Para más de 3 mil habitantes de las colonias 6 de Junio, Zaragoza, Loma Bonita, Fidel Herrera, Valles del Tronconal, La Haciendita y Ampliación Fraternidad, representan el riesgo de despertar rodeados por aguas negras.

Las imágenes se repiten año tras año: calles cubiertas por escurrimientos contaminados, patios inundados y vecinos intentando contener con cubetas y palas el agua proveniente de las más de 730 fosas sépticas que existen en la zona. Cuando las precipitaciones son intensas, los sistemas improvisados dejan de funcionar y las aguas residuales terminan invadiendo los hogares.

Dentro de algunas viviendas, el olor se vuelve insoportable. Las ventanas permanecen abiertas intentando ventilar los cuartos, pero el hedor permanece. Los habitantes aseguran que durante la temporada de calor la situación tampoco mejora, pues el aroma de las aguas negras se concentra en las calles y alrededor de las casas.

Entre quienes enfrentan esta realidad se encuentra María Yolanda Mendieta Álvarez, de 47 años. Sentada en su hogar, recuerda las lluvias del pasado 14 de mayo. Ese día, las aguas negras volvieron a entrar a su vivienda. Mientras intentaba retirarlas para evitar mayores daños, una pequeña herida en su pie quedó expuesta a la contaminación.

Lo que parecía una lesión menor pronto se convirtió en una grave infección. Su condición de diabetes complicó aún más la situación. Hoy, mientras sigue un tratamiento médico, observa con preocupación cómo las condiciones de insalubridad dificultan su recuperación.

“Tenía una herida pequeña y se fue complicando. Los médicos me recomendaron cuidados diarios, pero vivimos entre la contaminación y eso hace todo más difícil”.

A unas calles de distancia, otros vecinos recuerdan que el problema no es nuevo. Desde hace años han solicitado la construcción de una red de drenaje sanitario y una planta de tratamiento de aguas residuales que permita resolver de fondo la situación. En ese tiempo han entregado oficios, solicitudes y peticiones a distintas autoridades municipales y estatales.

Mientras revisa algunos de esos documentos, Jenny de la Cruz Torres, dirigente en la colonia, explica que las familias han agotado diversas vías de gestión. Incluso han realizado faenas comunitarias para instalar tuberías y desviar parte de las aguas residuales, aunque reconocen que los esfuerzos vecinales no pueden sustituir una obra de infraestructura de gran escala.

La preocupación crece ahora que la temporada de lluvias y ciclones tropicales ha comenzado oficialmente en Veracruz. Los habitantes saben que los meses más complicados apenas empiezan y temen que las inundaciones vuelvan a repetirse.

Los efectos ya son visibles. Niños que juegan cerca de los escurrimientos contaminados, personas mayores expuestas a enfermedades y familias enteras conviviendo diariamente con un foco de infección que, aseguran, se ha vuelto parte del paisaje.

Dulce María López, habitante de la zona, señala que los problemas de salud son cada vez más frecuentes: irritaciones en la piel, enfermedades respiratorias y afecciones derivadas de la contaminación preocupan a los vecinos, quienes consideran que el problema ha rebasado el ámbito vecinal para convertirse en un asunto de salud pública.

Mientras algunos habitantes denuncian la situación en sus colonias, otros continúan acudiendo a las oficinas de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento de Xalapa para solicitar una respuesta. Sin embargo, las gestiones continúan sin traducirse en las obras que consideran urgentes.

Por ello, las familias han decidido volver a manifestarse el próximo diez de junio ante el Palacio de Gobierno en Xalapa. Lo harán con la esperanza de que sus demandas sean escuchadas y de que el drenaje sanitario deje de ser una promesa pendiente.

Porque para los habitantes de estas siete colonias, el problema no comenzó con las lluvias de este año ni terminará cuando deje de llover. Las precipitaciones sólo vuelven visible una realidad que enfrentan desde hace más de una década: la de vivir entre aguas negras mientras esperan una solución de los gobiernos que les permita habitar sus hogares con seguridad y dignidad.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más