MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Estela Galván: Un ejemplo de vida

image

A veces las palabras no alcanzan para escribir lo que uno siente, piensa y quiere expresar de los héroes civiles, que día a día, en cada acto e idea han luchado por la justicia social; la compañera Estela Galván Juarez es una de ellas. Siempre al frente y junto a sus compañeros, desde la fundación de su comunidad de El Choyudo hace más de 50 años, encabezó la gestión y lucha incansable durante décadas hasta lograr la introducción de los servicios básicos y educativos, sumando muchas obras y acciones que durante su fructífera vida concretó, quedando como un imborrable testimonio del gran ser humano que fue.

En su rostro siempre reflejó sabiduría, experiencia, valentía y humanismo, cualidades difíciles de encontrar en este mundo lleno de egoísmo. Su hogar para muchos siempre fue un refugio confortable, seguro y cálido, compartió siempre el pan y la sal. Hoy su valiosa existencia terrenal ha terminado, se nos has adelantado en el camino, con mucha tristeza, cariño y honradez revolucionaria, dedicamos estas líneas como un homenaje de despedida y reconocimiento a su labor incansable y desinteresada en beneficio de los más humildes de su comunidad. 

Comprendió profundamente los ideales de Antorcha, los abrazó, difundió y defendió a cabalidad en donde fuera necesario y con su humilde ejemplo hasta el último suspiro enseñó a los que la rodeaban a luchar y trabajar por el bien común. Le indignaba la injusticia, la pobreza, el hambre, el sufrimiento de la gente por falta de servicios, claramente entendió la lucha de clases.  Siempre que podía contaba como en carne propia sufrió las carencias, su arduo peregrinar por el territorio sonorense hasta llegar a fundar el campo pesquero, todas las agudas dificultades que enfrentaron y como las superaron, como mujer inteligente y adelantada a su época, nunca se acobardo ni se rindió, durante más de cinco décadas luchó en colectivo hombro con hombro para salir adelante. En esas circunstancias complicadas conoció a los líderes de Movimiento Antorchista, los escuchó y rápidamente coincidió con los ideales de progreso y justicia por los que lucha Antorcha. Nunca se rindió ni agachó la cabeza ante los poderosos y funcionarios, siempre se puso en la primera línea de fuego a defender lo que creía que era justo, apegada a la verdad, con argumentos irrefutables, la razón rigurosa venció y triunfó siempre, lo que pedía era algo que necesitaba su comunidad, nunca en beneficio personal. Así era Doña Estelita como le decíamos de cariño. 

Como rezan las sagradas escrituras, a los seres humanos hay que juzgarlos por sus obras, la comunidad de El Choyudo perdió a una extraordinaria mujer y líder natural que desde que fundo el campo pesquero, siempre trabajó, lucho junto a sus vecinos para que llegaran los servicios: el agua en pipas, la electricidad, el agua potable, la carretera, las escuelas de los tres niveles educativos, el panteón, la delegación, etc., donde en cada inauguración  de obra o servicio con apoyo de los antorchistas hacía y compartía un banquete para todos. Contaba que cuando llegaron por primera vez al lugar era inhóspito, “no había nada, vivíamos a campo abierto, pero aquí decidimos quedarnos e hicimos un lugar habitable”, expresiones que la llenaban de orgullo y esperanza. 

Para propios y extraños, Estelita sin saberlo, en cada logro para su comunidad inmortalizó su nombre, todos los días estaba preocupada por que se resolvieran de la mejor manera los problemas. En cada gestión ahí estaba presente cuando su enfermedad y problemas propios de su edad se lo permitían, siempre hablado claro y fuerte ante los funcionarios, como solo ella lo sabía hacer con su enérgica personalidad, defendiendo la causa y reconociendo a los funcionarios, en honor a la justicio cuando hacían bien las cosas. 

La gran compañera Estela Galván Juarez, debe ser ejemplo para todos los humildes de la patria como un paradigma de inspiración, de claridad intelectual, tenacidad, trabajo, valentía e inteligencia. Hoy le decimos, aquí nos quedamos con tus hijas, yernos, nietos y familiares, junto a miles de antorchistas en todo el país, para seguir ondeando tu bandera que siempre defendiste sin titubeo y llevaste en lo más alto con mucho orgullo. Desde donde estés sigue cuidando nuestros pasos y fortaleciendo nuestra conciencia, mil gracias por dar todo lo que diste sin condición alguna a tu pueblo, a tu familia y hermanos de clase. Que tu hermoso ejemplo de vida nunca se borre de El Choyudo y siempre te recuerden como la mujer que fuiste, ojalá sigan tu ejemplo, continúen luchando como tú lo hiciste, de manera unida, fraterna, solidaria e incansable. Hasta siempre camarada, en nuestros corazones seguirás viva y tus ideales antorchistas perduraran en miles de conciencias de muchos mexicanos, hoy se necesitan más que nunca, conciencias claras y desinteresadas como la tuya. Descansa tranquila en el umbral de la eternidad que tu rol terrenal lo cumpliste cabalmente. QEPD. 
 

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más

FOTO DEL DÍA

FOTOGALERÍAS