MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Espartaqueadas Culturales, canto de libertad del pueblo trabajador

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Vuelven las Espartaqueadas Culturales presenciales del Movimiento Antorchista, el evento cultural no gubernamental más importante de México, al que miles de artistas de todo el país se aprestan a asistir con mucho entusiasmo, después de una larga e intensa preparación para brillar en los escenarios y competir por los primeros lugares. 

El legado de Espartaco arde en el corazón de los humildes guiando el camino de lucha de los oprimidos frente a un sistema que los esclaviza y deshumaniza.

Así, del 5 al 13 de abril en Tecomatlán, Puebla, se darán cita 25 mil artistas nacidos del seno del pueblo trabajador: niños, jóvenes, humildes campesinos, sencillas amas de casa, obreros y profesionistas, todos ellos amantes y practicantes de las bellas artes, que acuden a medir sus capacidades, siempre en un ambiente fraterno y solidario.

Para Antorcha, la actividad artística no es un adorno, algo secundario de lo que el hombre pueda prescindir, sino que es su esencia misma. El hombre hace arte porque es una manera de vivir, de manifestarse, porque encuentra en esta el mejor recurso para expresar sus inquietudes, sentimientos y, sobre todo, un medio para manifestar sus capacidades creativas.

Por eso los antorchistas queremos que el arte se masifique; para eso promovemos y practicamos el baile, la danza, el canto, la declamación y la oratoria, porque estas nos permiten educarnos, entender mejor nuestro entorno social y transformarlo en uno más bello y humano.

La realización de las Espartaqueadas Culturales, además de servir de foro donde el pueblo expresa, a través de las bellas artes, sus sentimientos más puros y sublimes, busca despertar en los artistas el afán creador que los distinga de otros y los identifique.

Por eso, pese a las vicisitudes de índole económica, de distancias y de todo tipo, el Movimiento Antorchista da seguimiento a esta tarea que, aunque es una gota de agua en el desierto cultural de nuestro país, permitirá a quienes participan y a quienes lo ven y lo disfrutan hacerse más cultos, sensibles y comprometidos con las causas más nobles de la humanidad.

En medio de graves problemas ocasionados por la terrible desigualdad y pobreza que padecen millones de mexicanos —porque la riqueza social producida se concentra cada vez más, dejando en total desamparo a millones de familias trabajadoras que no tienen un empleo seguro y menos bien remunerado, que padecen de inseguridad, carecen de vivienda, servicios básicos, servicios de salud, educación y cultura—, el Movimiento Antorchista invita al pueblo a hacer arte como un intento serio, vivificante y necesario para combatir la pobreza espiritual.

En este tenor, las Espartaqueadas Culturales buscan despertar en el pueblo mexicano el espíritu de inconformidad con el estado de cosas que vivimos, querer ser partícipes activos del cambio verdadero que se necesita, de volar y elevarse espiritualmente, hacerse más sensibles y solidarios con quienes son los creadores de la riqueza material y espiritual, que son al mismo tiempo los que más sufren.

Porque el arte es una poderosa arma transformadora del hombre, de su conciencia, sensibilidad y voluntad, haciéndolo un hombre mejor, con sentimientos y pensamientos más elevados; transformándolo en un hombre nuevo, más solidario, tolerante e inteligente y, por lo tanto, más capaz de convivir con sus semejantes y de ayudarlos a vivir una vida más plena, afirma el ingeniero Aquiles Córdova Morán, líder indiscutible del movimiento de masas más grande de nuestro país y guía de la lucha organizada por la consecución de una patria más justa y más equitativa para todos los mexicanos.

Las Espartaqueadas Culturales, igual que el insigne y liberal Espartaco, de quien tomaron su nombre, buscan despertar entre los pobres el espíritu de grandeza que constituye nuestra identidad gloriosa de antaño, de lucha contra la opresión, la pobreza y las injusticias.

Porque el legado de Espartaco arde en el corazón de los humildes como luminosa tea guiando el camino de lucha de los oprimidos frente a un sistema que los esclaviza y deshumaniza. Espartaco es sinónimo de libertad y dignidad, y los antorchistas queremos una vida más humana para todos.

Sea, pues, este magno evento cultural nacional un reconocimiento a miles de hombres y mujeres sencillos que, con su tenacidad y fe inquebrantable en la lucha de los pueblos por su libertad en el terreno económico y espiritual, hacen el milagro de rescatar sus raíces y seguir creyendo en la humanidad. 

Dispongámonos a ver al pueblo en este escenario antorchista que, por muchos años, ha servido de escaparate para que miles de mexicanos muestren su talento artístico bailando, cantando, declamando o practicando la oratoria.

Sean las bellas artes una caricia esperanzadora y de agitación sobre nuestras conciencias para sensibilizarnos, para reanimarnos y seguir luchando por un México nuevo, más justo y más solidario.

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