MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Nos conviene estar con Irán y defender su soberanía

image

• El conflicto en Oriente Medio elevó los combustibles en México y generó una inflación de 4.59 % a inicios de 2026

Iniciaba el año de 1979 cuando el pueblo iraní consumaba su Revolución Islámica, que acabó con el régimen del sha Mohammed Reza Pahlevi; atrás quedaba la dinastía Pahlevi y se establecía la República Islámica liderada por el ayatolá Khomeini con su triunfo en febrero de 1979 y ya declarada esta oficialmente el 1 de abril de ese mismo año.

La ubicación de la República Islámica de Irán en el Medio Oriente, Asia Central y el Sureste Asiático es determinante para la seguridad, la producción energética y el transporte global.

La ubicación de la República Islámica de Irán en el Medio Oriente, Asia Central y el Sureste Asiático es determinante para la seguridad, la producción energética y el transporte global. Es por eso y no otra cosa, que ese país resulta fundamental en la correlación de fuerzas para esas subdivisiones territoriales y el área de Occidente.

Entre los siglos XVI y XX, Irán y los estados de la región del Oriente Medio atestiguaron la violencia de dos proyectos extranjeros de expoliación, saqueo y sumisión política. Uno fue la colonización británica y francesa y el otro fueron los 70 años de neocolonialismo estadounidense, otros países de Europa y sus transnacionales. El resultado fue la estela de tiranos y sátrapas locales que entregaron el territorio, los recursos y el poder político de sus países.

Irán nunca fue colonia o protectorado. Ahí las potencias ejercían control a través de petroleras y para eso hacían uso, como siempre, de un despliegue económico-militar para sostener al régimen del sha Reza Khan, quien abdicó en el año de 1941 para ser sucedido por su hijo Mohammed Reza Pahlevi, un joven de apenas 22 años. 

Se sabe que durante su monarquía se dio uno de los periodos más oscuros para esta nación, pues Estados Unidos y sus aliados afianzaron el régimen monárquico del sha, favorable a Occidente y convertido en todo un verdugo para su pueblo, con un nivel de vida verdaderamente grosero, insultante y lleno de opulencia frente a la pobreza de sus compatriotas. Existen reportes de Amnistía Internacional de que Irán tenía el peor récord en derechos humanos con más de 20 mil presos políticos, ejecuciones y tortura sistemática.

Mohammed Reza Pahlevi fue uno de los hombres más ricos de su tiempo. Su fortuna fue difícil de calcular y se estimó entre cinco mil y 20 mil millones de dólares; sólo por exportaciones recibía más de 20 mil millones de dólares, pero ojo, pues este dinero se destinaba a la compra de armas y equipos de Estados Unidos.

Este régimen promovió la occidentalización como sinónimo de modernidad y, en contraste, se perdían costumbres y valores de la milenaria nación persa.

La inflación, el desempleo y la pobreza se incrementaron al igual que el descontento; cada vez más crecían las protestas de intelectuales, políticos de izquierda, estudiantes, trabajadores y obreros en Teherán y otras ciudades, de tal forma que en el año 1978 un millón exigía la salida del poder del sha y el 16 de enero de 1979 la presión popular echó del poder a Pahlevi y de esta forma fue como la República Islámica relevó al régimen imperial, que concluyó cuando el sha abordó un avión que él mismo tripuló y que lo llevó a Asuán, Egipto. Así dejó atrás un país que iniciaba su revolución para construir un futuro soberano.

De esa forma y después de mucho peregrinar, el sha de Irán, además de que no lo querían recibir los distintos países donde solicitaba asilo político, vino a parar a México, pues sólo el gobierno que encabezaba el presidente José López Portillo decidió brindarle ese beneficio.

Pues se cuenta que en la llegada al hangar de Bancomer en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México arribó junto con su familia en un avión particular propiedad del poblano Manuel Espinoza Yglesias, dueño de Bancomer y expresidente de la Asociación de Banqueros de México.

Como era de esperarse, este hecho y ya con el liderazgo del nuevo dirigente ayatolá Khomeini, Occidente con Estados Unidos a la cabeza y apoyados en todo momento por los halcones de Israel estuvieron boicoteando en todo momento al actual régimen iraní. 

Israel lanzó una serie de espías en Teherán; un ataque cibernético a más de 4 mil 300 gasolineras de Irán en el año 2021; el asesinato del principal científico nuclear iraní Mohsen Fakhrizad en 2020; el asesinato del general Qassem Soleimani, máximo responsable de la lucha antiterrorista en el Golfo Pérsico.

En 2020 Donald Trump autoriza un ciberataque contra sistemas militares y de inteligencia de Irán, y así sucesivamente hasta llegar a la guerra de los doce días, donde se amaneció con la noticia mundial de que Israel había lanzado una feroz ofensiva de ataques contra Teherán.

Todo ello, con la estúpida y falsa narrativa que han ido creando Estados Unidos e Israel de que Irán tiene una sobreproducción de uranio para la fabricación de armas nucleares y entonces el país persa “se convierte en automático en una amenaza o peligro mundial”, calumnia infame e inverosímil sólo para apoderarse de los recursos energéticos y naturales de Irán.

Ese es el fondo del asunto y no otra cosa; pero ni tardos ni perezosos, nuevamente Estados Unidos e Israel comenzaron el 28 de febrero de 2026 con una serie de bombardeos aéreos sobre infraestructura iraní, causando la muerte de Alí Jamenei, líder supremo de Irán, y del expresidente Mahmud Ahmadineyad, científico y académico que sólo se dedicaba a la docencia en su calidad de expresidente.

Lo más condenable y descabellado realizado por este par de pérfidos fue la atrocidad cometida el 28 de febrero al atacar la escuela primaria Shajare Tayebé, en el condado de Minab, donde se confirmó la muerte de al menos 168 personas, con un alto número de niñas de entre siete y doce años, además de docentes y padres de familia, hecho tan condenable que se ha calificado como la peor brutalidad contra la infancia. 

Esas son las bestialidades que cometen a plena luz del día quienes se dicen “salvadores de la humanidad”.

Pero con lo que no contaban el presidente de Estados Unidos y su palero, el pérfido, criminal y belicoso primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, era que no tan fácil iban a someter al régimen iraní, pues su capacidad de respuesta ha sorprendido al mundo con tiros de precisión sobre bases militares instaladas en la región de Oriente Medio, así como los ataques al portaaviones de la armada de Estados Unidos Abraham Lincoln, según los estadounidenses lo más avanzado en tecnología y superequipado con armamento bélico para avasallar al régimen iraní. 

De risa, pues ante los golpes asestados por Irán a esta nave, tuvo que regresar al vecino país del norte, esto además de la serie de aviones de combate que ha derribado el régimen persa. 

Pero a quien más le ha pegado Irán es a Israel, dejando su Domo de Hierro como coladera e impactando su infraestructura militar con misiles balísticos, convirtiendo con esto a Tel Aviv en zona de desastre, todo esto ocultado por la prensa occidental, pues se niegan a reconocer su derrota ambos aliados.

Todo esto, además de la gran estrategia de Irán al prohibir el paso de buques de carga en el estrecho de Ormuz, vino a darle el tiro de gracia a los agresores, lo que llevó al presidente norteamericano a baladronear el 1 de abril del presente año que de no abrirse ese paso marítimo devolvería a Irán a la Edad de Piedra, así como también golpearía extremadamente fuerte a Irán, destruyendo plantas de energía, puentes e infraestructura moderna del país.

Pero llegó el martes 7 de abril, fecha límite para la apertura de dicho paso marítimo, pero para sorpresa del mundo nos vamos enterando de que los líderes del país persa plantearon un decálogo de condiciones como el levantamiento de sanciones de todo tipo, retiro de bases militares y el control total del tan mencionado estrecho de Ormuz, entre otras.

Lo más sorprendente fue ver la unidad nacional del pueblo iraní y la algarabía al salir a las calles a ocupar simbólicamente los puentes, abarrotar las plazas y avenidas para celebrar el duro golpe a Estados Unidos y a sus socios de Israel, lección que debemos aprender los pueblos del mundo, donde con la unidad, la solidaridad nacional y con un sentido verdaderamente patriota se puede vencer al enemigo por grande y poderoso que parezca.

Es cierto que el conflicto bélico internacional ha elevado los precios de los energéticos por los sucesos consabidos, pues en nuestro país los precios de los combustibles están en más de 30 pesos el diésel y 28 o 29 la gasolina premium.

Además, hay una inflación del 4.59 % en el primer trimestre de este año, situación que indudablemente va a afectar los bolsillos de los más pobres, la inmensa mayoría de los trabajadores de México y muy seguramente del mundo.

Este conflicto internacional nos afecta como mexicanos y no podemos perderlo de vista, pues de cómo el pueblo iraní enfrente al enemigo y culmine derrotándolo depende nuestra suerte. Por eso no debe haber duda, no debemos confundirnos con la información de Occidente, toda la campaña de desinformación y brutal agresión; a todos nos conviene estar con Irán y defender su soberanía.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más