MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

En defensa del pensamiento crítico

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• Guerra cognitiva y control mediático influyen en millones de personas en el mundo actual

Las mentes de la población más vulnerable del mundo están en peligro. Hoy, como nunca antes en la historia de la humanidad, el pensamiento absurdo, es decir, todo aquello contrario a la razón, a la lógica o al sentido común, está ganando terreno frente al pensamiento crítico, producto del análisis científico de la realidad. Si no reparamos en esto, la mentira pronto lo gobernará todo.

El pensamiento crítico es el que nos ayuda a penetrar en la esencia de los fenómenos y no quedarse en lo aparente.

Y esto no es simple retórica. En los días que corren, la realidad nos ha mostrado, en todos sus matices, de lo que es capaz el imperialismo occidental en su campaña sangrienta para hacerse dueño de todo el planeta: la Franja de Gaza, Venezuela, Cuba e Irán son sólo ejemplos trágicos de lo que refiero.

En el pasado, las potencias económicas de entonces impusieron el colonialismo en el mundo casi con el uso exclusivo de la fuerza de sus armas convencionales. Luego, para abaratar costos y hacer más eficientes las masacres y el sometimiento, las armas evolucionaron de forma mortal y eficaz con la tecnología atómica, biológica y química.

Pero hasta aquí, dos obstáculos ponían freno a los afanes conquistadores de los imperialistas, a pesar de su poderío: la resistencia a la invasión por parte del pueblo trabajador, productor de la riqueza que los invasores anhelaban, por un lado, y, por el otro, la destrucción casi total en las modernas guerras de conquista de esa misma fuerza de trabajo, junto con los recursos naturales que ambicionaban.

Fue necesaria entonces una nueva guerra de conquista que, al mismo tiempo que destruyera la resistente voluntad de los agredidos con el choque violento de las armas, dejara intacta la fuerza de trabajo y los recursos naturales de los vencidos, y que, además, estos recursos fueran entregados gustosa y voluntariamente a los vencedores para su servicio.

Y con el avance científico y tecnológico del pensamiento humano, esta guerra llegó: se llama guerra cognitiva, y se ejecuta con la invasión previa, durante y después de la batalla, de las mentes más desprevenidas de los invadidos.

En una nota aparecida en días recientes en el portal www.rebelion.org, se dice algo que nos debería resultar sumamente relevante para entender un poco lo que hoy intento decir. A continuación, transcribo lo que me interesa difundir.

“Una extensa y profunda guerra cognitiva llevan adelante las grandes compañías tecnológicas de la Información (TI) y las de Comunicación (TIC), estadounidenses y occidentales, para cambiar mentes y tergiversar acontecimientos en aras de mostrar a los opresores de los pueblos como los buenos y a los oprimidos como los culpables. A la par que cometen ataques informáticos contra la infraestructura crítica de otros países para crear confusión”.

El medio citado precisa en su nota que las grandes empresas de la Tecnología de la Información (TI) (Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta, Nvidia, Tesla, Samsung, Intel, IBM o Facebook) se centran en la gestión y procesamiento de datos e información digital, mientras que las de Tecnología de Comunicación (TIC) (Canva, Google Analytics, WordPress, SharePoint, Google Meet y Teams, Zoom, WeTransfer y Google Drive) incluyen la dimensión de la comunicación a través de tecnologías electrónicas.

Todo este imponente conglomerado tecnológico, que abarca hardware, software, datos y servicios que capturan y protegen para crear valor, es fundamental para la máxima eficiencia de las empresas y, desde luego, está totalmente al servicio de los grandes imperialistas colonizadores modernos del mundo.

Y, a decir de la nota referida, el control absoluto de todo este poderío tecnológico de la información y la comunicación es fundamental para los potentados del mundo, conforme a lo que ya dijimos líneas arriba; tanto, que la disputa por este control es sumamente evidente y discutida en el mismísimo corazón del imperialismo mundial.

El medio señalado dice que, recientemente, el senador estadounidense Bernie Sanders denunció que “los medios informativos se centran cada vez en menos manos, lo que desacelera el pluralismo noticioso y se concentra más en propaganda al servicio de los que dominan el gran capital”. Y afirmó que sólo la familia Ellison, aliados de Trump, “pronto controlarán: TikTok, CBS, CNN, HBO, Discovery Channel, BET, Cartoon Network, Comedy Central, DC Studios, Fandango, Miramax, MTV, Nickelodeon, Paramount, Pluto TV, Showtime, TBS, The CW, TNT, Warner Bros”. Y luego enfatizó: “Esto es oligarquía”.

Pero, además, agregó: “Para tener una idea del inmenso poder que esto representa, solo TikTok tiene entre mil 600 y mil 900 millones de usuarios globalmente. CNN, en sus diversos servicios, se estima que llega a más de 800 millones de personas en todo el mundo”.

No conforme con lo ya dicho, el senador finalizó así: “Aristóteles definía la oligarquía como el gobierno de unos pocos basado en la riqueza, que gobiernan para su propio interés y no para el bien común. En nuestra época habría que añadirles la extraordinaria hegemonía sobre los medios de comunicación, que les da la capacidad de educarnos en su beneficio, incluso cuando parece que solo nos estamos entreteniendo”.

Hace unos días, en su discurso ante la clausura de la XXII Espartaqueada Deportiva Nacional 2026, el dirigente nacional del Movimiento Antorchista, el ingeniero Aquiles Córdova Morán, dijo algo que resulta sumamente útil para entender lo que ahora vivimos. Dejo aquí un extracto de su dicho:

“… el mundo vive momentos difíciles que no se han visto desde la segunda guerra mundial; una crisis en la cual lo primero que sufre es la verdad, ya que estamos bombardeados de noticias contradictorias, de modo que la gente no se puede hacer un juicio correcto de la realidad”.

Luego nos ilustró: “El universo entero consta de forma y contenido, de fenómeno y esencia, la parte fenoménica es la que el hombre conoce por el sentido común, pero es la parte interior la que no se capta por medio de los sentidos y la tenemos que desentrañar. Necesitamos romper la parte fenoménica para llegar a la médula y saber entonces qué tiene adentro. El pensamiento crítico, el estudio científico y profundo, es el que nos ayuda a penetrar en la esencia de los fenómenos. No se conforma con lo que ven los ojos, porque sabe que debajo de lo aparente está lo esencial”.

Por tanto, ante los tiempos tan confusos que vivimos ahora, promover y practicar entre todo el pueblo el pensamiento crítico es tarea fundamental de todos para no dejarnos avasallar por la guerra cognitiva que hoy pretende imponernos el imperialismo mundial. No lo olvidemos.

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