Es alentador ver cómo se transforman los jóvenes cuando hacen suyo el personaje luego de arduos ensayos. Ahora son más dedicados, más disciplinados, más inteligentes y más sensibles.
Durante uno de los ensayos generales rumbo a la Gala de Ganadores, que se realizará este 28 de noviembre en el teatro “María Luisa Ocampo” de Chilpancingo, los integrantes del taller de danza y ballet “Tecuantlahuili” de la Preparatoria número 9 de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) destacaron la importancia de participar en actividades culturales que coadyuvan a su formación integral.
En dos publicaciones anteriores, insistí en que el aumento de la inconformidad social en el país, que se evidencia con las manifestaciones de maestros, de jóvenes de la “Generación Z” y de productores agrícolas, demuestra que la oposición entre el gran capital y las clases trabajadoras es ya irreconciliable.
En Guerrero, donde la pobreza alcanza al 66.4 % la población y más del 24 % vive en pobreza extrema, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, 2022, hablar de cultura no es hablar de lujo, sino de sobrevivencia.
La polarización social ha aumentado alarmantemente en el país, sectores importantes de agricultores han realizado marchas y bloqueos en más de 20 estados, exigiendo cambios en las relaciones comerciales con EE. UU.; el asesinato de Carlos Manzo, presidente de Uruapan, Michoacán, provocó una ola de manifestaciones, encabezada por jóvenes de la autodenominada “Generación Z”